CAPITULO 41: You don´t know... How I wish you were here...
- Sam. -
Alicia sonrió y me condujo dentro del hospital...
Yo: oh no...!
Caí en la cuenta de a que lugar nos dirijiamos, pero mis protestas fueron completamente ignoradas.
Subimos por un elevador hasta el 3er. Piso y fue ahi donde una molesta enfermera nos tapo el paso.
Enfermera: a dónde creen que van?
Alicia: a visitar a....
enfermera: lo siento, no pueden. La hora de las visitas terminó.
Alicia comenzó a discutir y alzar la voz. Yo, la verdad, me sentía incomoda. Miré por encima del hombro de la enfermera y un escalofrio recorrió mi espalda.
Ahi, recostado en una camilla, estaba él. Gerard.
Se veía tan... tranquilo...
Un enorme deseo se abrió paso en la frialdad que me había acompañado todo este tiempo, derritiendola por completo...
Enfermera: no! Lo siento pero ustedes no son familiares asi que larg...
Aquel imprudente deseo impulso mi voz...
Yo: yo soy su novia...!!
La enfermera me miró un segundo sin comprender, luego torció el gesto y con un ademan petulante se dió la vuelta...
enfermera: que sea rápido, por favor – dijo por encima del hombro y se largo murmurando cosas que no alcanze a entender.
Me quede congelada.
Alicia me miro sonriente, se había salido con la suya.
Alicia: anda! Ve! Que esperas? No tenemos mucho tiempo.
Tragué saliva con dificultad y sin decir nada entre. Me acerque con cuidado.
Yo: gerard...
Era dificil verlo en ese estado, y aunque mi mente hubiera divagado demasiado imaginando como había quedado, no pude evitar lanzar un jadeo de sorpresa al mirarlo...
Me senté a su lado incapaz de apartar mis ojos de su cara, que apesar de los muchos raspones, seguia pareciendome magnificamente perfecta. Sus largas pestañas enmarcando sus ojos cerrados, solo eran un doloroso recuerdo de lo que alguna vez fue su mirada, mi perdicion... Incluso podía escuchar su lenta respiracion.
Acerque una mano temblorosa a su cara... acaricie con suavidad sus multiples heridas, como si deseara que al roce con mi piel quedaran sanas, pero era imposible. A cada segundo que pasaba sentía que lo iba perdiendo...
Me quede largo rato mirandolo, tanto que perdí la nocion del tiempo.
Yo: no se por que me siento tan culpable... y te hablo como si pudieras escucharme...
Unas lagrimas resbalaron por mis mejillas, me apresure a limpiarlas...
Yo: seguro estarías riendo si me vieras asi, me siento tan estúpida...
Sonreí con dolor... en ese instante se abrió la puerta y la enfermera se asomo para decirme que tenía que largarme en ese preciso momento.
Yo: si, claro...
Aquella sensacion de vacio que me abrumó al saber que me tenía que alejar de nuevo era inmensa. Con un nudo en la garganta me incorporé y tras hechar una última mirada a su rostro angelical, salí de la habitacion.
-
Tal y como lo había prometido, Alicia condujo dos horas y cuarenta y cinco minutos hasta Belleville para llevarme a casa.
Cuando dió vuela para entrar en mi calle me aferre al asiento con los nervios de punta. Me temía lo peor.
Alicia: Calma, seguro que no es nada malo...
Cerré los ojos en un vano intento de tranquilizarme, mientras Alicia se estacionaba frente a mi puerta.
Alicia: Te veo alrato, creo voy a pasar a mi casa por algunas cosas, si necesitas algo llamame, ok?
Yo: gracias por todo, en verdad siento mucho haberme comportado de manera tan est...
Alicia: oh vamos, no empieces con eso...
Yo: es que en verdad...
Alicia: Despues habrá tiempo para escuchar eso... ahora, recuerdas por qué estas aqui?
Volví a mirar hacía mi casa, suspirando.
Yo: Enserio, gracias...
Bajé del auto y me despedí de ella con la mano. Con una última sonrisa, se alejó.
Al abrir la puerta del recibidor me enfrente a mis peores miedos, mi mente se había encargado de traerme imagenes dolorosas de un futuro cercano...
Yo: No, no pienses en eso ahora... - me dije a misma en voz baja mientras recorria mi propia casa en busca de mi tia.
Yo: Jane!?
Jane: Aqui arriba, cariño.
Sentí un atisbo de frialdad recorrer mi espalda al escuchar su voz pastosa.
Subí con rápidez las escaleras, evitando pensar en lo abandonado que lucía mi propio hogar. Llegué a la habitación... y un torbellino de emociones me tomo por asalto... Jamas habría pensado que fuera posible sentir tantas cosas al mismo tiempo, tantas emociones encontradas... Hasta cierto punto algo de alivio me llegó al ver a mi madre con una sonrisa iluminando su rostro demacrado, pero se me congeló el corazon al verla casi en los huesos, lo sabía: el final estaba cercano.
Mamá: Sam, hija... que bueno que llegas... ( me tomo de la mano) tienes que saber algo muy importante...
* 1 semana despues *
No tenía palabras, aquello era como una... Una experiencia extracorporal... Era similar a un sueño muy vívido; Observaba a la poca gente a mi alrededor, me miraban como con lástima “pobre chica, se ha quedado sola...” “ya no tiene a nadie...”
No llore. Le había prometido que no derramaría ni una lagrima mas despues de la despedida.
Y ni hablar de mi última promesa... el secreto que ahora yo conocía... Tragué saliva al recordar y por un momento me sentí en la realidad... Jane se acercó a mi.
Jane: hija, creo que necesitas dormir un poco. Cada día te veo mas pálida.
...mas muerta.
Sabía qe lo que me estaba ocurriendo físicamente era porque ahora estaba mas conciente de lo diferente que era al resto de los humanos... y aquello se reflejaba a pasos agigantados.
Asentí con sequedad y subí las escaleras, dejando atras la sombria sala. Al llegar a mi habitación me tumbé con hastío en mi cama.
Mañana iban a enterrar a mamá en el cementerio de la ciudad.
Me aferré a la almohada. Estaba tan conciente de lo sola que me encontraba en esos momentos... Sola... y asi me iba a quedar para siempre...
Cerré los ojos con fuerza, reprimiendo las lagrimas que habían arribado a mis ojos, mientras las últimas palabras de mi madre resonaban en mis oidos. Y su voz, lejana en mi cabeza, me arrullaba con suavidad, mientras invocaba en silencio a aquellos ojos olivo que tanto necesitaba... que tal vez jamas volvería a ver....
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